Mañana es lunes.
Y tú quizá ya sientes cansancio…
aunque aún no haya empezado la semana.
No es solo físico.
Es mental.
Es emocional.
Es como si cada reunión, cada conversación, cada decisión... pesara más de lo que debería.
Y lo curioso es que muchos de los líderes que acompaño no se sienten agotados por el volumen de trabajo.
Sino por lo que cargan mientras trabajan:
- El miedo constante a decepcionar
- El “tengo que hacerlo todo yo”
- La ansiedad de no saber si están haciéndolo bien
- El perfeccionismo que no delega ni respira
Esa mochila es invisible… pero pesa el doble.
Cuando un líder no entrena su resiliencia operativa,
su energía se convierte en una cuenta bancaria en números rojos.
Y entonces el cansancio no es por la carga,
sino por la forma en que la cargas.
No necesitas más café.
Necesitas otro sistema.
Uno que entienda que liderar no es resistir más, sino gestionar mejor.
Y eso empieza con lo que yo llamo: la regla de los 3 niveles de energía.
Esta semana,
cuando arranques el lunes,
clasifica cada cosa que tienes que hacer según el tipo de energía que requiere:
-Alta energía (creación, estrategia, decisiones clave)
-Media energía (reuniones, revisión de tareas, soporte)
-Baja energía (admin, mails, cosas mecánicas)
Y luego hazte esta pregunta brutalmente honesta:
¿Estás dedicando tu mejor energía a lo más valioso... o sólo a lo más ruidoso?
Si no eliges tú, lo urgente elige por ti.
Y así es como se quema un líder sin darse cuenta:
no por hacer demasiado,
sino por poner su mejor energía al servicio de lo equivocado.
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Nos leemos el domingo que viene.
- Toni
Pero recuerda:
la energía no se multiplica trabajando más.
Se protege eligiendo mejor.