El domingo no es para trabajar.
Es para decidir desde dĂłnde lideras el lunes.
​
Te cuento que hace exactamente 18 meses,
cuando aĂşn lideraba el negocio familiar,
yo los domingos no trabajaba.
Pero vivĂa con una presiĂłn constante en el pecho.
​
TenĂa la sensaciĂłn de que todo dependĂa de mĂ.
Y aun asĂ, nada terminaba de avanzar.
El calendario podĂa estar vacĂo,
pero mi cabeza iba llena, de dĂa y de noche
ÂżMe sigues, no?.
​
Pensaba en el equipo.
En decisiones pendientes.
En si estaba liderando de forma correcta… o solo aguantando.
​
Durante mucho tiempo pensaba que mi problema era la falta de tiempo y velocidad: necesitaba más herramientas, más foco, más control.
Entonces fue cuando entendĂ algo clave:
No estaba bloqueado. Estaba ocupado.
​
ÂżUsaba la IA? sĂ.
Pero como muchos lĂderes al principio:
​para ejecutar mejor, para hacer más, para ir más rápido,…​
o sea para aguantar más carga.
En el fondo, estaba usando una tecnologĂa nueva para sostener un modelo de liderazgo viejo.
El punto de inflexiĂłn llegĂł con esta pregunta:
Si mañana no estuviera, ÂżquĂ© cambiarĂa realmente en el equipo? ​
​
La respuesta fue honesta, pero no fue agradable.
​
Y de ahĂ salieron tres aprendizajes que hoy tengo muy claros:
​
​1. Estar siempre disponible no te hace estratégico. ​
Te hace imprescindible. Y ser imprescindible en la operativa es una debilidad disfrazada de compromiso.
​
​2. La IA no sustituye al lĂder, pero sĂ que lo expone. ​
Deja claro cuándo aportas criterio… y cuándo solo ejecutas mejor.
​
​3. Liderar hoy no va de saber más ni de hacer más. ​
Va de pensar distinto.
Incluso cuando eso implica desaprender lo que te funcionó durante años.
​
Hoy no te escribo esto desde el “yo ya lo tengo todo resuelto”.
Te escribo desde alguien que aprendiĂł por las malas que usar la IA no significa estar liderando mejor.
​
Durante mucho tiempo hice lo mismo que muchos hacen ahora:
Probé herramientas y diferentes IAs.
Jugué con prompts.
Automatizé emails.
ResumĂ reuniones.
​
Y aun asĂ, seguĂa atrapado en el mismo rol.
SeguĂa siendo el cuello de botella.
SeguĂa teniendo un equipo dependiente de mĂ.
​
La IA no era el problema.
El problema era que la estaba usando para aguantar un sistema de liderazgo que ya no escalaba.
​
​Si lideras equipos y últimamente te sientes saturado,
quizá no necesites otra herramienta más.
👉 Quizá necesites rediseñar cómo lideras, no con qué trabajas. ​
​
Yo tardé demasiado en verlo.
Ojalá alguien me lo hubiera puesto delante antes.
Y antes de cerrar este email dominical:
te cuento que estoy preparando algo
​para lĂderes que ya sienten que la IA va de algo más,
pero no saben cĂłmo integrarla de verdad en su forma de liderar.
​
Si esto te ha incomodado un poco, es buena señal.
Pronto te contaré más.
​
Nos leemos el prĂłximo domingo.
Toni CamĂ
​Executive Coach especializado en Liderazgo con IA